La cola de las verduras y la edad terciaria


18193821_10210055644202428_8258889586823152431_n

17 mayo 2017

Siempre digo que una de las grandes cosas que inventaron los Fenicios fue su innegable vocación y arte por y para, el comercio. Sin ganas de ir más lejos sobre el asunto diré que gracias a ellos, los Fenicios, se inventaron los comercios y con ellos la cola de la “verdulería” sin la cual mi vida no sería, lógicamente, la misma. En la cola haces amigos, hay tertulia sobre lo difícil que es la supervivencia en esta crisis que arruina a nuestros hijos y con ello pone puntiagudos todos los pelos de nuestro cuerpo y, además, salen siempre temazos de actualidad sobre inverosímiles dolores de huesos, musculares, uñas de los pies, dedos, codos y alguna otra intimidad tan frecuente de contar y explicar, en la gente de edad terciaria.

Ciertamente, hay placeres que, a cierta edad, no siempre tienen que ver con la sensualidad, la política, el fútbol o la minifalda de la niña de la cofia, no, son solo cosas intangibles, cosas raras, como leer un libro, reírse con el vecino de la tertulia de los viernes la nuit o, simplemente, con que un niñito te diga: Avi, te quiero.

DESCANSA, POR FAVOR- oleo de Caro Guarinos



Anuncios

Acerca de etarrago y etfreixes

""Grito que no creo en nada y que todo es absurdo, pero no puedo dudar de mi grito y necesito, al menos, creer en mi protesta""" (Albert. Camus)
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s